SANTA ANA

De origen incierto, la ermita de santa Ana aglutina las devociones del barrio de La Coracha. De la documentación se desprende que debió construirse en la segunda mitad del siglo XVIII, añadiéndosele la portada en 1840. Tiene una sola nave cubierta con bóveda de cañón rebajada con lunetos y arcos fajones.

 

De los bienes muebles que conserva se pueden destacar el púlpito de forja, obra del XVII, y los conjuntos de la Virgen y santa Ana y el grupo de La Piedad, con la advocación de Ntra. Sra. de las Angustias, atribuida al imaginero José de Medina.